UN NUEVO CORAZÓN

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UN NUEVO CORAZÓN

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 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así”. Génesis 1: 6-7

ALGO EN QUÉ PENSAR

Un hombre iba entrando a una ciudad, cuando de repente se aparecen unos ladrones ante él y lo atacan, despojándolo de todo lo que tenía, de paso dejándolo tirado en el suelo, herido y casi al borde de la muerte.

Varias personas comenzaron a pasar cerca de aquél hombre moribundo, pero nadie le prestaba atención ni se interesaban por su vida; pero de pronto se aparece un hombre movido por la compasión, se acerca al herido y comienza a curar sus heridas con los únicos dos ingredientes que tenía en su bolsa, vino y aceite de olivas, e inmediatamente lo venda y lo lleva de camino a un hostal y cuida de él durante su recuperación.

Como el hombre de esta historia, yo sé que hemos podido conocer varios casos de personas que han sido heridas, dejadas en la mitad del camino, desprotegidas, despojadas y abandonadas. Sin embargo, probablemente tú has estado como este hombre, herido emocionalmente por mucho tiempo, y no has encontrado una ayuda en el momento que lo has necesitado. Pero hoy esa persona llena de compasión, que se llama Jesús, es la que quiere sanar tus heridas y darte un nuevo corazón.

 

  1. SEPARA LO VIEJO DE LO NUEVO

¿Has hecho el ejercicio de sacar todo lo viejo de tu casa? ¿Todo lo que ya no usas? Muy seguramente si haces esto, te darás cuenta que hay muchas cosas que estabas guardando, pero que no les estás dando uso. Cuántas veces nos llenamos de cosas viejas en nuestras casas y decimos: “Algún día las voy a necesitar para algo” , y con esa excusa dejamos todo lo que no sirve.

En tu corazón puede estar sucediendo algo similar, pues seguramente quieres vivir un presente y un futuro lleno de bendiciones, pero estás lleno de recuerdos del pasado que te hieren, o vives con un sentimiento de rencor por algo que te hicieron, o no has podido perdonar a esa persona que te hizo daño, y eso ha estado ahí guardado tal vez por años en tu interior y no has podido ser libre.

Hoy vas a identificar cuáles han sido esos sentimientos que te han atado al pasado, esas marcas negativas que han estado sobre tu vida por palabras que han desatado sobre ti. Te vas determinar, como dice Génesis 1:6·7: a separar lo viejo de tu corazón y a entregarle todo a Jesús para que Él pueda hacer todo nuevo.

Así como el Señor tuvo que separar las aguas de las aguas, así mismo debemos separar lo viejo de lo nuevo que Dios quiere hacer en tu vida.

 

  1. DESPRÉNDETE DEL PASADO

Dicen que las heridas más fuertes no son propiamente las físicas, sino las heridas emocionales, y en la mayoría de veces esas heridas son causadas por las personas más cercanas.

 

Las diferentes experiencias que enfrenta el ser humano a lo largo de su vida, sin duda alguna marcan positiva o negativamente su futuro. El Señor Jesús estando en la tierra, siendo hombre, también experimentó momentos que marcaron su vida: fue traicionado por uno de sus discípulos, fue vendido, expuesto y declarado culpable por algo que él no había hecho, fue maltratado y azotado, hasta ser crucificado y morir en la Cruz.

 

Debes entender que hubo alguien que ya vivió tu situación: el abuso, la traición de un amigo, el rechazo, la soledad, el menosprecio, la angustia y el abandono de su familia; esa persona es Jesús, aquel que desea traer sanidad a tu alma y sin duda alguna está dispuesto a borrar tu pasado, tomar todas esas malas experiencias y convertirlas en bendición para tu vida.

 

  • Dios anhela y sueña que puedas vivir una vida plena y abundante.

 

“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. Juan 10:10

 

Es necesario que hoy entiendas que la sangre que brotó del cuerpo herido de Jesús en la cruz, tiene el poder de sanar toda herida y dolor de tu corazón; si la aplicas sobre tu vida, experimentarás una libertad emocional y serás un testimonio fiel de las grandes cosas que Jesús puede hacer en una persona.

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