LLENOS DE FE PARA CONQUISTAR

estudio10image
VENCIENDO EL MAL
May 3, 2015
plenitud
LA PLENITUD DE SU AMOR
May 19, 2015

LLENOS DE FE PARA CONQUISTAR

feconquista
“¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza” (Mateo 8:26).

ALGO EN QUE PENSAR

Una niña que había quedado paralítica por una enfermedad en sus huesos, estaba preocupada porque no podía trabajar activamente para la obra de Dios. Su mayor anhelo era ganar almas para el Señor. El pastor de su iglesia le dijo que podía utilizar el arma más poderosa que tienen los cristianos para hacer que los que ella deseaba que se convirtieran, lo fuesen.

Le aconsejó que escribiera los nombres, luego que orara con fe y con fervor. Pronto un gran avivamiento empezó a darse en ese pueblo.

La niña preguntaba todos los días con gran ansiedad acerca de los nuevos convertidos y su rostro se llenaba de emoción al conocer los nombres. Poco después ella murió y hallaron deba- jo de su almohada un papel con los nombres de cincuenta y seis personas, todas se habían convertido. Cuando la historia se supo, cada persona que vio su nombre en la lista, lloró y agradeció a Dios porque usó la oración de una pequeña para traer salvación a su vida.

1. NO PERMITA LA DUDA EN SU CORAZÓN

Como podemos ver, Pedro no aprendió la lección completa con aquella experiencia, pues más adelante, cuando quiso demostrar que su problema ya no era el temor, de una manera osada le dijo a Jesús mientras este caminaba en medio de la oscuridad hacia ellos: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?” (Mateo 14:28:31).

Pedro había logrado vencer el temor, pero ahora necesitaba vencer la duda. “Pedid, y se os dará; buscad, y hallareis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7). El Señor desea que aprendamos a conquistar todo a través de la fe. Alguien que anhela obtener los beneficios de Dios, primero debe conquistar en oración, luego debe moverse creyendo que ya el Señor le dio la respuesta.

Él tiene más para darnos de lo que nosotros tenemos para pedirle. Todo lo que deseemos, podremos conquistarlo en fe por medio de la oración, entendiendo que sin fe es imposible agradar a Dios.

2. DEJA EL AFÁN A UN LADO

El otro enemigo de la fe es el afán. En el sermón de la montaña el Señor dijo: “No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ... Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?” (Mateo 6:25·30).

No permita que el temor, la duda o los afanes de esta vida debiliten su fe. Con todo su corazón pídale al Señor que tome el control de su vida y le haga libre de cualquier cosa que haya traído temor; por el contrario, declare que Jesús está con usted para guiarlo a conquistar cada uno de sus sueños.

Los comentarios están cerrados.