JESÚS, ES TODO PARA MI

¡EXALTEMOS EL NOMBRE QUE ES SOBRE TODO NOMBRE!
May 26, 2018
VOLVIENDO AL ORIGINAL
May 29, 2018

“Entonces Jesús les preguntó: -Y ustedes, ¿qué opinan? ¿Quién soy yo? Pedro contestó: -Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios que vive y da vida. Jesús le dijo: -¡Bendito seas, Pedro hijo de Jonás! Porque no sabes esto por tu propia cuenta, sino que te lo enseñó mi Padre que está en el cielo”.

Mateo 16:15-17 TLA

ALGO EN QUE PENSAR

Cuando le creemos a Dios, nos volvemos a Él con todo el corazón y dejamos que Su Espíritu nos sumerja, nos gobierne y dirija permanentemente, recibimos la revelación de quién es Jesús y lo que hizo por nosotros. Conocerle a Él, es una experiencia gloriosa y personal, que solo puede vivirse a través del contacto con la Palabra. Cuando hacemos de Jesús nuestro todo, somos transformados en la manera de hablar, nuestros oídos son santificados y nuestros pasos son guiados por Su presencia, convirtiéndonos en personas sabias y sensatas que fundamentan su vida y sus decisiones sobre un cimiento eterno.

Disfrutar de una vida pastoreada y dirigida por el Señor, es proporcional a una vida rendida y consagrada. Cuando somos plantados en la Casa de Dios, recibimos un sello especial como resultado de la relación permanente que tengamos con la Palabra, pues ésta se convierte en roca firme para nuestra alma y el pilar que nos sostiene en el tiempo de prueba, proporcionándonos la genuina seguridad de que Jesús es nuestro hacedor, nuestro fundamento y nuestro protector.

  1. JESÚS MI HACEDOR 

“Te conocía aun antes de haberte formado en el vientre de tu madre; antes de que nacieras, te aparté  y te nombré mi profeta a las naciones”.

Jeremías 1:5 NTV

La visión que tengamos de nuestro futuro y la percepción que tengamos de nosotros mismos frente a los desafíos de la vida,  cambia radicalmente cuando entendemos que nuestro origen estuvo en el corazón de Dios. Él nos diseñó con un propósito en mente, Él es nuestro hacedor, nos hizo a Su imagen y semejanza para llevar a cabo los planes que preparó para nosotros tiempo atrás. ¡Nada nos puede limitar!

  1. JESÚS MI FUNDAMENTO

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca”. 
Mateo 7:24

¿Qué lugar ocupa la Biblia en tu vida? Como cristianos debemos hacer del contacto con la Palabra nuestra prioridad. En ella encontramos el fundamento de nuestra fe y nuestras decisiones, es el manual de disciplina que regirá nuestro andar diario con Dios.

A través de la Palabra, no solo nos fortalecemos espiritualmente sino que recibimos la instrucción para mantenernos centrados en la senda correcta. En la medida en que la confesamos y la estudiamos, empezamos a conocer el corazón de Jesús, nuestra mente es santificada y aquellas expresiones de derrota, queja y fracaso serán transformadas por confesiones de fe y de victoria.

  1. JESÚS MI PROTECTOR

“Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños”.

Éxodo 1:15-17

¡Dios tiene la manera de encontrarnos y cambiar totalmente nuestras circunstancias para que Su plan se cumpla! Al igual que sucedió con Moisés, el enemigo busca destruir las obras maestras de Dios haciéndonos desistir del llamado con sus diferentes artimañas, pero la buena noticia es que cuando hacemos de Jesús nuestra protección y dependemos de la dirección de Su Espíritu Santo, nuestro propósito es preservado del mal y podemos desarrollarnos en cada área de nuestra vida, sabiendo que somos pastoreados por el Dios Todopoderoso.