COMO RECIBIR LO NUEVO DE DIOS

SOMOS SU ESPECIAL TESORO
May 12, 2018
DISCIPULADOS PARA DISCIPULAR
May 22, 2018

“Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto”.

Proverbios 4:18

ALGO EN QUE PENSAR

La mejor manera de conocer el corazón de Dios, Sus pensamientos y lo nuevo que Él tiene para nosotros, es a través de Su palabra, pues en la medida que tengamos contacto con ella, el Espíritu Santo estará trayendo revelación a nuestras vidas y Él mismo se encargará de abrir nuestro entendimiento para que podamos comprender el propósito de Dios para nosotros.

Sin duda alguna, los pensamientos que Dios tiene acerca de nosotros tienden a la abundancia. En Su palabra vemos el reflejo de un deseo ardiente por bendecirnos y llevarnos a niveles mayores en cada área de nuestra vida. Sin embargo, para disfrutar de Sus bendiciones en plenitud, es necesario poder vaciar nuestras vidas de aquello que nos frena en la conquista, hacer cambios en nuestra manera de pensar y por supuesto, siempre caminar bajo la dirección del Espíritu Santo.

  1. SOLTAR EL PASADO

“Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante”.

Filipenses 3:13

El Señor nos alienta en Su palabra para no mirar ni a la derecha ni a la izquierda, sino siempre mantener nuestros ojos puestos en Jesús, quien es el Autor y Consumador de la fe. Tendemos a aferrarnos a los hábitos del pasado, las heridas y el pecado, pero el Señor nos invita hoy a disfrutar de Su buena voluntad, la cual consiste en dejar nuestras cargas al pie de la Cruz y avanzar sin desmayar.

Si nos aferrarnos a nuestro pasado, seremos como esos odres viejos en los que se desvanecerán las bendiciones que Dios anhela darnos.

  1. RENOVAR LA MENTE

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. 
Romanos 12:2

Ser transformados por medio de la renovación de nuestra manera de pensar, significa dejar a un lado nuestros éxitos y fracasos, para poder desarrollarnos en lo que Dios quiere que hagamos, y esto implica vivir en Sus promesas.

Cuando nos conformamos, se nublan nuestros sueños y se pierde el espíritu de conquista.
A través de la oración, el estudio de la Palabra y la comunión con el Espíritu Santo, podremos lograr alinearnos con los deseos del corazón de Dios.

  1. DEPENDER DEL ESPÍRITU SANTO

“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.

Zacarías 4:6

Dios quiere bendecir de manera integral nuestra vida, pero podemos observar en la Palabra, que las riquezas, una vida de bendición y la abundancia, no están en nuestras fuerzas, ni en nuestra habilidad o influencia que tengamos. Tan solo el Espíritu Santo es el que se encarga de ponernos en un lugar de privilegio.

Dios nos quiere bendecir en todas las formas, pero a veces somos nosotros quienes nos resistimos a esta clase de bendición tal vez porque estamos acostumbrados a hacer todo con nuestras propias fuerzas. La Palabra será la única fuente de vida, orientación y edificación personal, espiritual, familiar y ministerial.