NUESTRO PRIMER MINISTERIO: LA FAMILIA
November 27, 2017
GOZO EN LA TIERRA
December 6, 2017

“Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos, dice el Señor. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos”.

Isaías 55:8-9

ALGO EN QUE PENSAR

Cada uno de nosotros nace con un propósito preestablecido por Dios; para lograrlo, es fundamental atreverse a dar el paso de fe que nos lanza a descubrir cuál es nuestra misión y así poderla llevar a cabo.

Dios al revelar Su voluntad lo hace por medio de ideas, sueños y visiones; la mente se abre y podemos comprender textos de la Biblia que se transforman en una palabra específica y actual para nosotros. Dios siempre tiene una mejor idea que la nuestra y cuando alcanzamos a comprender lo que Él piensa acerca de nosotros, es mucho más fácil renunciar a aquellos sueños que nos desenfocan y ubicarnos dentro del propósito divino.

Aún no ha terminado el año y sólo aquellas personas que anhelen el sueño de Dios para sus vidas, crean, confiesen la Palabra y pongan todo empeño en obtener la promesa, podrán recibir milagros sobrenaturales.

  1. ANHELA EL SUEÑO DE DIOS

Alguien de quien aprendemos mucho es José. Él desde muy joven, entendió que la manera en que Dios puede revelar Sus propósitos a Sus hijos es a través del lenguaje de los sueños. Aunque José fue probado a través de muchas situaciones de aflicción, su espíritu anhelaba ver una realidad aquello que Dios le había revelado a su corazón.

Debes anhelar el sueño de Dios para ti. Sus pensamientos son mayores y más altos, Él tiene una mejor idea y sólo a través del contacto con Su palabra podrás transformar tu manera de pensar, cambiar tu naturaleza y ver la bendición de Dios en cada área de tu vida.

  1. CREER Y CONFESAR

Estamos en el último mes del año y es muy común escuchar a las personas desatando palabras pesimistas y de derrota a cerca de lo que quedó a media marcha. Pero a la luz de la Palabra podemos ver la importancia no solo de tener certeza de lo que esperamos y convicción de lo que aún no vemos (Hebreos 11:1) sino de crear una atmósfera de milagros a través de las palabras que confesamos.

Sí algún área de tu vida no ha alcanzado la plenitud en Dios o necesitas reverdecer algún sueño de tu corazón, este es el tiempo donde debes creer y declarar las promesas de Dios, pues a través de la confesión de la Palabra, los milagros se desatan.

  1. ENFRENTA LA OPOSICIÓN 

Muchas personas tienen sueños que no logran concretar porque permiten escuchar la voz del enemigo, llevándolos a menguar en la fe y renunciar a ellos antes de tiempo. Debemos entender que el propósito del enemigo en medio de una prueba es robarnos la Palabra, desalentarnos para perder toda esperanza y por supuesto llevarnos a sepultar nuestros sueños.

Así como José tuvo que aprender a depender plena y únicamente de Dios, nosotros podemos perseverar en el sueño que Él tiene para nosotros, fortaleciendo nuestra vida de oración, pues de esta manera desarrollamos la unción de conquista que nos lleva a vencer toda oposición, mientras nuestro carácter va siendo formado.