SEMANA 5
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Un encuentro con la Cruz
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Una de las revelaciones más poderosas de estos tiempos para la iglesia es acerca del poder que hay en la Sangre de Jesús, y cómo cuando confesamos y aplicamos esa Sangre sobre nuestras vidas, familias, iglesias, ciudades y naciones, viene una protección sobrenatural. Esto fue lo que se experimentó en estas últimas semanas, después de conocer la magnitud de los eventos naturales que se desataron los pasados días.

El Huracán Irma, que amenazó las islas del Caribe y Florida, se trató de uno de los huracanes más poderosos que se han desarrollado en el Atlántico. Con solo 24 horas de haberse formado, se convirtió en un huracán de categoría 2, y al poco tiempo, subió a categoría 5, amenazando con destruir todo a su paso. Estas eran las noticias que se escuchaban constantemente en los medios de comunicación, dando a conocer lo que los estudios meteorológicos arrojaban.

Pero fue en ese momento cuando Dios habló al corazón del Pastor César Castellanos y le recordó el poder que hay en la confesión de Su Palabra y también el impacto que genera en el mundo espiritual el declarar con fe las cinco confesiones de lo que la Sangre de Jesús hace por cada persona que determina creerle. El Espíritu Santo trajo también a su memoria lo que dice el Salmo 91, un pasaje bíblico que tal vez muchos conocen teóricamente, pero que se hizo rhema para la iglesia, y que se volvió una declaración de fe:

 

“El que habita al abrigo del Altísimo

   Morará bajo la sombra del Omnipotente.”

(Salmo 91:1)

Fue un tiempo donde se despertó el clamor de la iglesia, y cada miembro de G12 Church Miami se levantó a pedir por protección, decretando que por la Sangre de Jesús, serían redimidos del poder del enemigo, y que ningún dardo destructor podría alcanzarlos, por cuanto ellos habitan en la casa de Dios. Esta oración específica guiada por el mismo Señor, se proclamó durante  la semana en la que se decía que iba a impactar el huracán sobre Miami con una fuerza tal que iba a destrozar todo lugar por donde pasara. Pero lo sobrenatural sucedió: como habían dicho, el huracán entró por el estado de la Florida, pero increíblemente se debilitó considerablemente al impactar este sector. Literalmente cada persona que entró en este tiempo de intercesión, y aún las mismas instalaciones de la iglesia, fueron protegidas y guardadas de todo mal; es como si el mismo Dios hubiese puesto Sus alas encima de cada familia para resguardarlas de la fuerza de la naturaleza.

Pero más noticias estremecieron al mundo entero en días pasados, al conocer las imágenes de lo vivido durante los dos Terremotos que sacudieron el Centro y Sur de México en el transcurso de este último mes. Para el pueblo mexicano, este ha sido uno de los momentos más difíciles que han tenido que enfrentar en estos últimos años, debido a que muchos perdieron sus seres queridos y aún lo perdieron todo. Pero en medio de esta situación, se pudo ver evidentemente la mano de Dios obrando a favor de cada uno de Sus hijos y de aquellos que habitan en la casa de Dios. Días atrás de estos sucesos, los pastores Saúl y Gloria Salamanca venían reforzando esta poderosa enseñanza dada a través de nuestro Pastor César Castellanos, llevando a toda la iglesia MCI Ciudad de México a estar bajo el pacto de la Sangre de Jesús, y guiándolos a declarar que ningún ataque del enemigo podría alcanzarlos; y fue así como de manera milagrosa, Dios guardó la iglesia y a cada persona que hace parte de ella.

El domingo pasado durante su reunión dominical, increíblemente estaba la iglesia totalmente llena, todos los asistentes llegaron puntuales, y sedientos de escuchar una Palabra de fe y esperanza; pero todo esto debido a que en medio de la prueba, el corazón de cada persona se vuelve a Dios con todas sus fuerzas, y es cuando viene ese gran despertar en una ciudad o una nación.

Hoy como iglesia nos unimos en oración por todos aquellos que fueron directamente afectados por estos eventos naturales. Nos solidarizamos con cada familia que sufrió pérdidas irreparables y pedimos al Espíritu Santo que como el Dulce Consolador, pueda traer paz y nuevas fuerzas a cada corazón que lo necesite.